La importancia de un buen desayuno

By 24/10/2017Blog, Gastronomía

Existe un conocido refrán que dice “Desayuna como un Rey, almuerza como un Príncipe y cena como un Mendigo”. Pues nada más cierto, teniendo en cuenta que el desayuno es la primera comida del día después de más de 8 horas de ayuno y que debe proporcionar alrededor del 25 por ciento de la energía diaria.

A estas alturas, seguramente todos tenemos claro que no podemos saltarnos el desayuno, ya que supondría un grave error nutricional, sería perjudicial para nuestro organismo y seguramente haría que nos sintiésemos hambrientos, irritables y cansados. La pregunta clave entonces es ¿en qué consiste un buen desayuno? Pues para que el cuerpo se ponga en marcha y se reactive tras el descanso nocturno necesitamos un buen “combustible” a base de:

  • Lácteos, ya sea en forma de leche o yogur, que contienen proteínas, calcio y vitaminas
  • Pan o cereales que aportan los hidratos de carbono que el organismo necesita. Si son integrales además nos aportan más fibra, vitaminas y minerales
  • Frutas o zumos, con nos proporcionan la cantidad necesaria de agua, azúcares, vitaminas y minerales
  • Otros productos como el jamón cocido o serrano, el fiambre de pavo, la mantequilla o margarina, la mermelada o la miel, que aportan nutrientes complementarios

Como vemos, el pan no puede faltar en un desayuno saludable, ya sea, por ejemplo, en forma de bocadillo o de rebanadas de pan tostado. Además, gracias a la gran variedad de panes que existen actualmente y a las diferentes combinaciones para el relleno, se pueden idear desayunos para todos los gustos y necesidades: un desayuno energético, ligero, rico en calcio, proteico o vegetariano, entre muchas otras opciones.